Análisis3 sep
La cefalometría se traza sobre la placa, y queda guardada en el examen
Se marcan los puntos sobre la misma telerradiografía que estás mirando, con el panel de análisis al costado: eliges Steiner, Ricketts, Downs o cualquiera de los nueve, el panel te va pidiendo el punto que toca y la tabla de medidas se actualiza mientras marcas. Una lupa acompaña al cursor para poner Nasion con precisión de milímetro. Al terminar, «Guardar en Análisis» deja el trazado guardado en el examen: la radiografía con las líneas dibujadas encima y la hoja de resultados con la tabla y el gráfico. La primera se vuelve a abrir con los puntos donde los dejaste, así que puedes retomar un caso semanas después o comparar el trazado de hoy con el de la primera consulta. Y ya no se abre en una ventana aparte: se trabaja dentro del visor, sobre la placa, sin salir a ningún lado.
Panorámica3 sep
Se mide, se señala y se anota sobre cualquier radiografía
El visor de radiografías tiene ahora medir, flecha y nota, con los mismos gestos del visor de CBCT: dos clics para una línea o una flecha, uno para una nota; se arrastran de una punta o del cuerpo, se borran con la X que aparece encima y el color de una flecha se cambia con doble clic. Todo queda guardado en el examen, imagen por imagen: lo que marcaste en la primera placa no aparece sobre la segunda. Sobre la escala no se inventa nada: una radiografía que llegó como archivo perdió por el camino cuánto mide cada píxel, así que al elegir la regla el visor te pregunta si quieres calibrar. Mides algo de tamaño conocido —en una telerradiografía, la regla del propio cefalostato, que se amplifica igual que el paciente— escribes cuánto mide de verdad, y todas las medidas de esa imagen pasan a milímetros de una vez. Si prefieres no calibrar, se mide en píxeles y el rótulo lo dice.
Exámenes3 sep
El visor de radiografías tiene Análisis e Informe, como el de CBCT
Una radiografía se abre ahora con la misma cabecera y las mismas herramientas que un CBCT: el riel de la izquierda con el puntero, el brillo y el contraste, el zoom y la mano; arriba, el estudio, el paciente alineado a la derecha, y los botones de Análisis, Informe y Cefalometría. El Análisis es el mismo banco de fichas: guardas la imagen que estás mirando —con el brillo y el contraste que le pusiste—, la ordenas arrastrando, le pones nombre y la exportas toda junta en PDF. Y el brillo y el contraste se ajustan arrastrando, como en cualquier visor DICOM, en vez de con tres barras que ocupaban una fila permanente para decir 100 %.
Ortodoncia4 sep
Los puntos se unen: el trazado ahora dibuja el perfil, la mandíbula y el maxilar
Los puntos marcados dejaron de ser puntos sueltos: se unen en el contorno del perfil blando, de la mandíbula, del maxilar y de la base del cráneo, cada estructura con su color. Sirve para tres cosas. Ver si un punto está mal puesto, que es lo que más cuesta: veintinueve puntos sobre una radiografía no tienen forma, y Gonion tres centímetros arriba se ve igual de bien que Gonion en su sitio — unido al resto saca una joroba en el borde de la mandíbula que salta a la vista. Enseñárselo al paciente: una tabla de cuarenta números no explica por qué el mentón está retruido, y el perfil dibujado sí. Y que el dibujo entra en la placa que se guarda en el Análisis y en la hoja que se descarga. Para que el perfil tenga forma de perfil se pueden marcar tres puntos más —nasion blando, estomion y el surco mentolabial—, que aparecen en su propia lista y son opcionales: ningún análisis los pide y no cuentan para el marcador. El contorno va punteado a propósito, porque es la curva que pasa por los puntos marcados y no el borde del hueso; y si falta un punto la línea se corta ahí en vez de saltárselo, que dibujaría una mandíbula sin ángulo. Se apaga y se enciende con «Contorno», al lado de «Líneas».
Ortodoncia4 sep
El trazado mide el resalte y la sobremordida, y las normas quedaron revisadas una por una
Se agregaron al resumen dos medidas que se miran en todos los casos y no estaban: el resalte y la sobremordida, con su norma de 1 a 3 mm. Para Wits se marcan ahora dos puntos nuevos —las cúspides del premolar superior y del inferior— porque esa medida se toma sobre el plano oclusal funcional y no sobre el bisecado que usa Downs; el trazado lleva los dos planos y cada análisis usa el suyo. Las abreviaturas de incisivos y molares se escriben U1, L1, U6 y L6: las barras de antes estaban puestas al revés, y se leía «superior» donde el punto era el inferior. Las normas de McNamara y de Ricketts, más el ángulo goniaco, se contrastaron con las tablas publicadas y se corrigieron donde no coincidían. Y una desviación ya no se marca toda igual: la hoja distingue entre leve y marcada según cuánto se aleja el valor de la norma, y cuando falta el sexo del paciente lo dice, en vez de pintar de verde una comparación que no se hizo.
Análisis4 sep
La hoja de resultados se descarga como PDF de verdad, no como una foto
Hasta ahora el archivo era una captura de pantalla metida dentro de un PDF: se veía bien en el monitor y mal en el papel, con el texto borroso apenas se ampliaba y sin poder seleccionar ni buscar un valor. Ahora el PDF lleva el texto como texto y las líneas como líneas, así que imprime nítido en A4 o en el tamaño que sea, se puede copiar un número de la tabla y encontrar el nombre de una medida con Ctrl+F. La radiografía sigue siendo una imagen, porque es lo que es, pero el trazado que va encima, la tabla de medidas y el gráfico de barras se dibujan de verdad. Y pesa bastante menos, que se agradece cuando la hoja va adjunta en un correo.